Uno de los implementos con los que debe contar una empresa es con rociadores automáticos para apagar incendios.

Pero, también, es de importancia saber de qué maneras fusionan estos aparatos. Por eso, te vamos a estar explicando de qué maneras es que funcionan.

¿De qué están formados los rociadores automáticos?

Antes de saber de qué manera funcionan los rociadores es necesario saber cuáles son las partes que los componen. Estas son unas válvulas especiales que están compuestas por tres partes.

  1.   Abertura de salida para el agua: por esta abertura es por donde sale el agua para apagar el fuego.
  2.   Dispositivo de disparo: este es el tapón que se encarga de que el agua no salga cuando no hay un incendio. Si este se enfrenta a un cambio de temperatura elevada se rompe y empieza a rociar el agua.
  3.   Deflector: este dispositivo se encarga de convertir el chorro de agua a presión en un embudo que se esparce a todas partes para apagar el fuego. El radio de alcance del rociador dependerá de la altura a la que esté colocado el dispositivo.

Aparte de estos complementos, los rociadores tienen que cumplir todas las especificaciones que estipulan las normativas contra incendios para la protección del personal.

Además, todos los componentes del sistema de rociadores son examinados bajo varios protocolos de mantenimiento que ha indicado el fabricante para garantizar su funcionamiento.

rociadores automáticos

¿De cuánto tiempo es la vida útil de los rociadores automáticos?

La duración del sistema de rociadores mayormente está marcada por el tipo de ambiente que hay en la zona. Pero si nos basamos en lo que dicen las personas con experiencia en el campo de los sistemas contra incendios, la durabilidad de los rociadores es la siguiente:

  • Alta temperatura: estos tienen una duración de 5 años, por lo que si se pasa ese tiempo hay que hacerles mantenimiento.
  • Respuesta rápida: en el caso de este tipo de rociadores su durabilidad es de unos 20 años.
  • Rociadores estándar: por lo general son los que duran más y tienen que cambiarse cada 50 años.

Advertencias a seguir para tener un buen funcionamiento de los rociadores automáticos

Los rociadores automáticos se activan por si solos debido al aumento de temperatura en la sala en la que están colocados.

Por ello, es que no hay que preocuparse porque se vayan a activar por la presencia de polvo o humo, ya que estos factores no los pueden activar.

Pero una de las cosas con las que si hay que tener total atención es con la suciedad y en especial con la pintura. Eso se debe a que si el dispositivo de disparo queda aislado con pintura no se efectuará la activación del rociador.

Nunca se debe pintar un rociador antiincendios porque la pintura actúa como un aislante y no permite la activación del aspersor.

También, debes saber que los cabezales deben ser revisados cada cierto tiempo para estar seguros de que no tienen alguna clase de corrosión o residuos que no permitan su activación, de lo contrario tendrá que ser sustituidos.

Si los cabezales solo tienen polvo se pueden limpiar, pero solo si el trabajo se puede realizar sin tocar los cabezales. Si se llegasen a tocar habría que cambiar el cabezal por completo según lo impuesto por la Asociación Nacional de Protección Contra el fuego.