La extinción de incendios por espuma es una de las estrategias de respuesta a fuego más comunes actualmente. Después de todo, es bastante accesible gracias a los extintores, los cuales son elementos obligatorios en muchos edificios en las legalizaciones contra incendios en la mayoría de los países.

Estos hechos siempre han sido emergencias comunes en ciudades muy habitadas, por la facilidad de crear estos accidentes inesperadamente. El mal uso de un combustible puede generar muchos problemas, por ende, hay que saber cómo actuar al momento.

Conoce por qué la extinción de incendios por espuma es una de las más efectivas en la actualidad y cómo trabaja.

¿Cómo se realiza la extinción de incendios por espuma?

Lo que hace que la extinción de incendios por espuma funcione correctamente es una combinación de principios químicos y físicos. En primer lugar, la composición química de la espuma está elaborada para que no alimente el fuego que posee el incendio.

Esta estrategia debe ser empleada en caso de que lo que alimente al fuego no se neutralice con agua. Es posible debido a que la espuma tiene una densidad mucho más baja que el agua y otros combustibles comunes.

La espuma puede estar compuesta de elementos de proteína como plumas de pollo, o contenido hecho a base de fluoroproteína. También existen mezclas de fluoroproteína formadora de película, formadora de película acuosa, de media y alta expansión y Clase A.

Esta clasificación de espumas depende del tipo de combustible que ha generado el fuego y cómo éste se comporta químicamente. A partir de esto se elige el tipo de espuma que neutraliza el comportamiento inflamable del combustible y lo apagará.

Con respecto a las características físicas, la espuma funciona como una sábana para cubrir las llamas del oxígeno del ambiente Así las flamas quedan ahogadas y no pueden seguir alimentándose de los agentes externos hasta que el mismo termina consumiéndose.

incendios en empresas

Como ya explicamos con anterioridad, son estrategias para incendios donde el agua no funciona para apagar las llamas del fuego. Son comunes este tipo de incendios en almacenes, industrias, entre otros, donde utilizan combustibles como hidrocarburos y requieren atención especializada.

Los extintores están equipados para hacer frente a incendios pequeños de materiales que son muy inflamables, con composiciones químicas combustibles. Este tipo de materiales se encuentran en oficinas, departamentos, aunque el extintor debe estar presente en muchos edificios y construcciones.

Por su parte, los bomberos cuentan con mangueras que están capacitadas para expulsar gran cantidad de espuma, para incendios grandes.

Efectividad e importancia de realizar la extinción de fuego por espuma

El uso de la espuma se basa en ciertas características, empezando por la fluidez y la velocidad de la aplicación. En este aspecto se refiere a la rapidez de la espuma para cubrir las llamas y sofocar el fuego rápidamente.

También, es necesario tomar en cuenta la resistencia al calor, ya que la espuma debe resistir altas temperaturas del fuego. La espuma debe ser capaz de disminuir las temperaturas de forma progresiva sin que se modifique su composición química fundamental.

Por otro lado, debe ser resistente al combustible y suprimir los vapores que genera el fuego, evitando que se esparza. Y en último lugar se encuentra la resistencia al alcohol, ya que sin este elemento la espuma puede ser combustible.

Tomando en cuenta estas características, entonces se puede utilizar fácilmente la espuma para controlar el fuego de una forma efectiva.

También, depende del espacio, del tipo de combustible y de los elementos alrededor para poder escoger la espuma que corresponda. De esta manera, es como funciona, con eficiencia, la espuma para incendios.